La fórmula del VALOR

Todos tenemos un VALOR

¿Dónde está y cómo podemos potenciarlo?

¿Hace años te dijeron que lo más importante para tener éxito en la vida era el coeficiente intelectual? Por aquel entonces se creía que ese QUÉ explicaba casi todas las cosas. Ahora sabemos que eso no es del todo cierto.

Gracias al avance la neurociencia, hemos descubierto que son las emociones las que producen el cambio duradero y efectivo hacia la consecución de ese éxito vital y profesional, porque generan un efecto en nosotros mismos y en las personas que nos rodean. La capacidad de influencia personal y profesional se centran en gran medida en la capacidad de expresar QUIÉN somos a los demás.

Si además, nos esforzamos por llevar a cabo una práctica consciente de todo ello, el esfuerzo por tener unas emociones sanas, tiene como premio un resultado todavía más multiplicador. O dicho de otro modo, el CÓMO proyectamos todo eso de un modo muy constante para que nuestro organismo y nuestra neurología lo integren de forma casi automática.

Todas estas ideas se sintetizan en una fórmula de VALOR que nos ayuda a centrar todos los esfuerzos conscientes hacia la consecución de resultados.

La fórmula del VALOR nace de la confluencia de 3 disciplinas.

Por un lado, el Coaching, que se comenzó a desarrollar en Grecia de la mano de la mayéutica de Sócrates. El concepto tiene como significado nacimiento, y se basa en un mayor autoconocimiento interior. La acepción moderna del término se desarrolló en los años 70 de la mano del coach deportivo Timothy Gallwey quien lo desarrolló en el ámbito empresarial descubriendo que eran los propios bloqueos mentales personales los que provocaban la no consecución de objetivos.

Quien implementó la práctica del coach personal, fue Thomas J. Leonard un norteamericano mundialmente respetado por ser el creador del coach moderno quien implementó la escuela de coaching. Principalmente fusionó aspectos, psicológicos, empresariales, filosóficos, deportivos y espirituales para crear un proceso adecuado que apoyara a las personas a lograr sus metas.

Por otro lado el Eneagrama (que estudia 9 estructuras de carácter) que explica cómo cada persona conjuga la realidad desde el filtro perceptivo de su carácter.

Tiene una larga pero velada historia. Se cree que se originó en Afganistán, casi hace unos dos mil años; quizás en los primeros años de la influencia cristiana en Persia y luego se infiltró en los círculos musulmanes después de que esta religión invadiese Asia Central y el Subcontinente de India.

Hasta el presente siglo ha permanecido estrictamente como una tradición oral y secreta sólo dada a conocer a los adeptos del sufismo. Lo que en Occidente se conoce del Eneagrama tuvo su inicio con George Gurdjieff, si bien no hay una descripción escrita de dicho trabajo.

En la actualidad es una disciplina que se aplica tanto en el ámbito personal como en el ámbito de la empresa ya que su aplicación produce profundos cambios en la percepción de la realidad de las personas.

Y finalmente, la Neurociencia que se ha ido desarrollando de forma progresiva a lo largo de los últimos años con el avance en el descubrimiento de cómo funcionan algunos de los mecanismos de la mente y del Sistema Nervioso. Uno de los más destacados y defendidos en la actualidad es el del Doctor Bruce Lipton, biólogo molecular ex-profesor e investigador de la Universidad de Stanford, quien en su famosa obra “La Biología de la Creencia”, explica que todo lo que aprendemos y “desaprendemos” se estructura en las neuronas a modo de experiencias de las proteínas celulares que están en constante movimiento. Por tanto, todo con práctica puede ser reprogramado y re-aprendido a partir de las proteínas que se estructuran de un modo alternativo para responder a nuevas experiencias.

¿Cuál es la fórmula del VALOR?

brain

Tenemos unos Conocimientos y unas Habilidades, que son todo aquello que se estructura en conceptos y que podría resumirse en un QUÉ.

QUÉ = (Conocimientos + Habilidades)

VALOR = QUÉ = (Conocimientos + Habilidades)

heart

Nuestras emociones hacen de efecto multiplicador a ese QUÉ incrementándolo o reduciéndolo según sea esta positiva o negativa. A esas emociones las denominamos el QUIÉN.

QUIÉN = Emoción

VALOR = QUÉ * QUIÉN  = (Conocimientos + Habilidades) * Emoción

medical

El organismo a través de la práctica y la integración de las proteínas de las neuronas, estructura y fija todo para ayudarnos a obtener ese foco de forma automática. El efecto del CÓMO también es multiplicador.

Finalmente la fórmula nos dice que:

CÓMO = Práctica

VALOR = QUÉ * QUIÉN *CÓMO = (Conocimientos + Habilidades) * Emoción * Práctica

VALOR = QUÉ SÉ * QUIÉN SOY  * CÓMO LO HAGO

La reflexión final que realmente nos ayuda a conseguir nuestros resultados es que esta fórmula es aplicable a cualquier contexto o circunstancia de la vida. Todos podemos aprender cosas, vivirlas con una mejor o peor emoción y practicar esos aprendizajes.

Ya sea nuestra capacidad de negociación, de vender un producto, de acometer un proyecto o simplemente de cómo expresar algo a alguien en un contexto que a priori vivimos como difícil.

Si aplicamos la fórmula del VALOR a cualquier contexto y centramos nuestros esfuerzos en ello, es muy posible que poco a poco mejoremos en ese contexto. Una mejora que será aplicable al resto de situaciones futuras que queramos afrontar.

¿Empezamos a aumentar tu valor?