La Metáfora

Autor: Eduardo de Bustos

Resumen del Compendio de Lógica, Argumentación y Retórica

Editoral Trotta

El amor empieza por una metáfora

Milan Kundera (Escritor)

Desde un punto de vista tradicional, la metáfora se ha considerado un fenómeno típicamente lingüístico, algo que sucede en la lengua y que solo los hablantes competentes de esa lengua pueden producir y comprender.

Asimismo, tradicionalmente, la metáfora ha sido juzgada como una anomalía, como un fenómeno lingüístico o una utilización de la lengua de carácter no regular, extraordinario. Como un tipo de tropo o forma de lenguaje figurado, a la par con la metonimia, la ironía, la sinécdoque u otras figuras.

Consiste en aplicar a una cosa la denominación (o la predicación) corriente de otra realidad.

La teoría retórica tradicional se ha enfrentado con los problemas de caracterizar y clasificar las restricciones a las que tienen que estar sometidas las metáforas para tener éxito, para ser reconocidas como tales metáforas y ser ordenadas en una escala de valor retórico (por su valor, belleza, propiedad, profundidad, etc…).

La posible relación entre la metáfora y la cognición constituye un problema filosófico interesante en la medida en que no se suscriba una teoría reduccionista de la metáfora, esto es, una teoría que la asimile a una comparación u otra clase de enunciado literal.

Cuando no se suscribe una posición reduccionista, se dan dos posibilidades:

a) no adscribir a las metáforas un contenido cognitivo propio, aunque puedan desempeñar un papel en la constitución y transmisión del conocimiento.

b) afirmar que las metáforas tienen un contenido propio, expresión de un conocimiento que no es reducible por tanto al de las posibles paráfrasis literales.

Es una opinión corriente que todo contenido cognitivo ha de poseer un valor de verdad o, dicho de otro modo, que una teoría de la verdad quedaría incompleta si no se aplicara a todas las entidades lingüísticas con un contenido cognitivo. Esta cuestión se puede plantear además en los tradicionales dos planos.

  1. En el plano individual, los psicólogos (del lenguaje, evolutivos) se han planteado esencialmente cuestiones referentes al tipo de operaciones mentales que sustentan la metáfora y su enraizamiento en la estructura cognitiva humana. El examen de la metáfora, ha constituido una vía de acceso al estudio del proceso, o conjunto de procesos, rotulado como analogía, y a situar ese proceso en el conjunto de las estrategias cognitivas etiquetadas como inferenciales.
  2. En el plano social o colectivo, las cuestiones fundamentales relacionadas con la metáfora tienen que ver con la función de la metáfora en las teorías científicas, el lugar que ocupan en la constitución de conceptos y disciplinas científicas, no en las simples funciones accesorias de transmisión o divulgación del «conocimiento científico».

Criterios de clasificación de las metáforas

1. La metáfora (no) es un fenómeno primordialmente lingüístico

Sirve para distinguir las teorías que consideran que la metáfora es, ante todo, un fenómeno mental, básico en procesos cognitivos como la conceptualización o la representación, de aquellas teorías que, conciben la metáfora como un fenómeno léxico, oracional o textual.

Esto no impide que las teorías cognitivas no reconozcan que el análisis lingüístico es el medio privilegiado para acceder a los procesos mentales en general y al metafórico en particular.

2. (No) Existe el significado metafórico 

Las teorías contemporáneas propiamente lingüísticas postulan o niegan la existencia de un significado metafórico.

Pero el reconocimiento del significado, es independiente del carácter de la teoría que se proponga para su explicación.

2.1 Existe un significado independiente y caracterizable en términos de las reglas de la semántica. La gramática de la lengua «determina» el conjunto de las expresiones que pueden, y han de, ser interpretadas metafóricamente.

2.2 Existe un significado metafórico, que se basa en los procedimientos de expresión y comprensión de las intenciones comunicativas de los hablantes. El sistema de la lengua limita de una forma general el funcionamiento de tales procedimientos, pero con constituye una explicación de la forma en que, en circunstancias concretas, se produce una interpretación metafórica.

Esta es la posición propia de las explicaciones pragmáticas de la constitución del significado metafórico como la de J. Searle

2.3 No existe el significado metafórico. Aunque puedan tener una función comunicativa, tal función no es explicable en términos de la expresión y comprensión de un contenido significativo (proposicional), sino en términos del uso del significado literal de las expresión, que se utiliza como metáfora.

3. La metáfora, o el significado de metafórico, se define con respecto al significado literal, esto es, deriva de él.

De acuerdo con este criterio, la noción básica es la de significado literal y la secundaria, en una u otra forma, la de significado metafórico. Podemos distinguir en tres tipos de teorías:

3.1 La relación consiste en una función que, aplicada al sentido literal, nos proporciona el significado metafórico. Bajo este subgrupo de teorías se pueden clasificar tanto los intentos lingüísticos de explicar la metáfora en términos de la violación de las restricciones categoriales (Levin, 1977), como los intentos más modernos de construir una teoría computacional de la metáfora.

3.2 La metáfora surge como producto del fracaso o violación del sentido literal, pero no existe una relación formalmente especificable entre el significado literal y el metafórico, no existe una función que permita establecer el significado metafórico.

3.3 La metáfora es producto de la consideración conjunta del significado literal y no literal de las expresiones que la componen. LA forma en que funciona se basa en la interrelación de los dos tipos de significado, generalmente en la forma de proyección de la estructura del significado, metafóricamente en el metaforizado.

Todas las teorías que caen bajo este criterio comparten un supuesto de base; que se puede trazar una frontera lo suficientemente nítida o tajante entre la noción de significado literal y la noción de significado metafórico.

4. La metáfora es (ir)reductible a otro tipo de expresiones

4.1 En cuanto a su contenido cognitivo: la metáfora es equivalente a uno u varios enunciados literales. No se puede mantener que la expresión metafórica es reductible a expresiones literales y, al mismo tiempo, sostener que las metáforas no tienen contenido cognitivo.

4.2 En cuanto a su dimensión emocional, intuitiva o asociativa: la expresión metafórica no es reductible, pero solo en cuanto a sus connotaciones, esto es, pudiera ser que el contenido cognitivo fuera el mismo de la expresión literal equivalente, pero no las resonancias de la expresión: su cualidad expresiva, retórica, poética, etc…

5. La metáfora (no) tiene contenido cognitivo

5.1 La metáfora tiene un contenido cognitivo irreductible a cualquier expresión literal o conjunto de ellas. El contenido cognitivo que comporta solo es expresable en esos términos metafóricos.

5.2 La metáfora no tiene en sí misma contenido cognitivo, pero es un medio para acceder a contenidos cognitivos. En este sentido puede ser irremplazable, o insustituible, en cuanto a instrumento heurístico.

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